La falsificación de firma de otra persona es un delito que puede acarrear grandes consecuencias, incluso cuando esto se lleva a cabo con buena fe. Este delito está castigado con penas de cárcel de entre 6 meses y 6 años. La duración de la pena dependerá de si el documento falsificado es público o privado.
Falsificar una firma está contemplado como delito de falsedad documental. Constituye un ilícito penal no solo la falsificación de una firma propiamente dicha, sino también otras actuaciones como la manipulación o la utilización de estos documentos falsificados a sabiendas, por ejemplo.
En cualquier caso, es fundamental, a la hora de sancionar este delito, determinar que, efectivamente, se ha producido el hecho. En este sentido, el papel del perito calígrafo es fundamental en el proceso judicial para determinar que se ha cometido este delito.

